Sostenibilidad y RSC
Indonesia está sufriendo cada vez más las consecuencias de la deforestación que ha experimentado en los últimos años y que está causando desastres naturales a pequeña escala.
Última actualización 19/07/2010@15:39:51 GMT+1
Sequías, inundaciones y corrimientos de tierra se han sucedido cada vez más a menudo en Indonesia durante la última década según datos de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (ANGD). Catástrofes naturales que, para la agencia de noticias humanitaria de Naciones Unidas (IRIN), están directamente relacionadas con la deforestación desenfrenada que ha sufrido el país.
La cifra de muertos a causa de estos desastres asciende a 3.500 personas, a lo que hay que sumar la evacuación de cerca de otros 4 millones, entre los años 2000 y 2009, según IRIN.
El país más afectado
Entre las zonas de selva tropical, Indonesia es el país en el que la tala de bosques ha sido más rápida durante los últimos años, perdiéndose 51 kilómetros cuadrados de bosque al día, según datos de Greenpeace. Actualmente es además el tercer mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero, precisamente debido a la deforestación y la degradación.
La falta de bosques es la causa directa de esta situación. “Los bosques juegan un importante papel en la reducción de estos desastres, porque pueden incrementar la infiltración del agua”, según señaló el jefe de adaptación al cambio climático del Centro Internacional de Investigación Forestal en Indonesia, Bruno Locatelli. “Esto significa que cuando caen lluvias fuertes, el suelo del bosque puede absorber el agua subterránea y pasarla a los arroyos, lo que también es importante para prevenir la sequía durante la estación seca”, añadió.
Además, la falta de bosques implica un problema económico para el país, ya que gran cantidad de aldeanos se dedicaban a la extracción y venta de la miel y el aceite vegetal de la planta del Nilam. Una actividad que ha desaparecido como resultado de la concesión, durante 20 años, de un permiso de tala selectiva a una empresa maderera en los casi 500 kilómetros cuadrados del bosque del distrito de Merangin. También la provincia de Jambi es una de las que más ha sufrido la tala de árboles.