La Unión Española Fotovoltaica (UNEF) en Canarias muestra su sorpresa e indignación por la anunciada moratoria renovable. Al mismo tiempo, solicita al ministro de Industria, que rectifique esta medida para evitar la consecuente pérdida de empleo y la inseguridad de los productores e inversores.
Para la UNEF, “Canarias en el contexto actual no puede permitirse un nuevo golpe a uno de los escasos sectores con los que contamos para la necesaria diversificación de nuestra economía, y que es fundamental para nuestra productividad y competitividad”.
Al mismo tiempo, manifiesta “que ha quedado de sobra demostrado que las renovables son más baratas en nuestra región que la producción convencional actual. En particular, el coste de producción mediante diésel y fuelóleo se sitúa entre los 19 y 17 céntimos de euro el kWh, mientras que la eólica cuesta 7’1 y la fotovoltaica sobre suelo 12,1”.
La decisión del Gobierno, a propuesta del ministro, sobre la suspensión temporal de las primas de las nuevas instalaciones, es según UNEF una medida que agravará la frágil situación del sector fotovoltaico sin que se hayan resuelto los graves problemas de retroactividad e inseguridad jurídica que afectan al mismo. Además, para la asociación esta medida supone la puntilla a un sector que poco a poco volvía a reponerse y a conseguir atraer inversión local y extranjera, que sin duda alguna abandonará sus planes de desarrollo en las Islas ante un nuevo cambio de las reglas de juego. Por ello, solicitan del Gobierno medidas inmediatas, encaminadas a una nueva definición del ‘mix’ energético, de modo que todas las tecnologías tengan un espacio razonable, seguro, equitativo y capaz de generar empleo y contribuir a una reactivación económica adecuada a las circunstancias actuales.