Mercado Local
Última actualización 24/09/2011@02:44:41 GMT+1
En un nuevo intento de hacerse con las riendas de Repsol, Sacyr-Vallehermoso se ha aliado a la petrolera mexicana Pemex para hacerse con el 29,8% de la compañía. El objetivo: aumentar el poder de decisión para forzar un aumento del dividendo.
Luis del Rivero, presidente de la constructora Sacyr-Vallehermoso y, a su vez, vicepresidente de Repsol, ha iniciado un nuevo asalto a la petrolera para intentar hacerse con su control. Esta vez se ha aliado con la petrolera mexicana para que, sumando el 4,87% del capital de Repsol en manos de Pemex –que, además, se ha comprometido a elevarlo hasta el 9,8%– al 20% en poder Sacyr, entre ambas puedan tomar las decisiones relevantes en el seno de la petrolera.
Sacyr y Pemex han firmado este acuerdo para sindicar su participación en Repsol, tras la entrada en vigor el 1 de julio de este año de la ley de auditorías, que elimina las limitaciones a los derechos de voto en las compañías cotizadas.
Verdadero potencial
Sacyr y Pemex, que señalan que Repsol “no está valorada adecuadamente” y se comprometen a adoptar las medidas tendentes a que el mercado reconozca su “verdadero potencial”, consideran “positiva” la separación de las funciones de presidente del consejo de administración y del primer ejecutivo –cargos que actualmente recaen en Antonio Brufau–, de manera que cada una de ellas la desarrolle un miembro del consejo de administración.
Para tranquilizar al Gobierno, Sacyr y Pemex aseguran que abogan por el mantenimiento de Repsol “como compañía de bandera española, independiente y líder en el sector energético ibero-latinoamericano”.